A veces escucho el timbre de una bicicleta y pienso que eres tú que me vienes a buscar, entonces miro con cierto miedo por mi ventana y me doy cuenta que solo es el vecino llegando de una larga jornada de trabajo. entonces no hay timbre, no hay miedo, no hay nada.
domingo, 7 de octubre de 2012
Libres, de elegir el camino, de protegernos cuando nadie quiera entendernos, somos LIBRES.
Publicado por Camelia en 18:20 0 Estornudos
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
