martes, 22 de julio de 2014

La misma madera

Es como cuando eras niño y solías caminar por tus pantanos, el olor a madero húmedo, hacer el amor entre el crujir de las hojas secas, ellas testigos y víctimas por su deshacer al ser parte de polvo en tus pies. No recuerdas cuando te enseñaron a caminar, ya que era más importante saber como hablar, expresar al batir los brazos por el manantial, agua muerta, agua dispersa por aquel canelo que sirvió como rito de expiación, rezar un padre nuestro y robar en el almacén nos hacia querer repetir el juego cada vez mas, tan únicos, especiales, porque sabíamos que al reír todo esto se iba a quemar, renacería y algún día nos podríamos encontrar, una carta al cielo declarando que no existe y encontramos a dios muerto flotando en las aguas de un mar de jengibre, aspartamo y floral, ahí es cuando recuerdas que eso de lo especial no era tan esencial, olvidas, aprendes y todo eso que te hacía ser más hombre se diluye por tu triste realidad de querer a alguien que no amas, me vez a mi, una amiga y sabes que no soy la mujer espacial, ¿pero recuerdas que alguna vez fui especial?

0 Estornudos:

 

Blog Template by YummyLolly.com : Header Image by Everydaypants
Sponsored by Free Web Space